sábado, 31 de diciembre de 2016

El 2017 ya esta aquí...

Quienes me leen y ya veo que lo hacéis muuuchos muchos… ¡madre mía! No me puedo creer que algunos post ¡¡tienen más de 600 visitas!! Es alucinante. ¡Muchas gracias! 😖 y eso que últimamente me es imposible escribir nada que no sean tareas para el Fp de Educación Infantil… Ays, para l@s que os preguntéis como lo llevo, pues hay días que me organizo muy bien otros días que ni puedo dormir por el agobio que me invade de pensar que se van acercando los exámenes y me tengo que estudiar muchísimo temario de golpe… pero no sé, ahí sigo. Intentándolo y todos los días un ratito.
A  lo que iba que me lio. Quienes me han leído o me leen, ya conocen mi animadversión a la Navidad. No son fechas que me gusten ni me atraigan. Y aunque este año ha sido y será diferente por estar con  nosotros nuestra cuquita, siguen sin agradarme. No es por la gente que falta en la mesa. Es por mis pocas ganas de aparentar sentimiento o emociones que no siento. Vamos que no quiero ser falsa y que por que sea Navidad tener que ser una exaltada de la felicidad navideña… y que suele apoderarse de todo el mundo. No me gustan las tradiciones impuestas, el estar happy cuando no se esta. Simplemente no me gusta y ya está. Llámame Grinch. Que le vamos hacer. Estas fiestas las paso sin pena ni gloria y deseando que terminen CUANTO ANTES. Quizá el año que viene sea mejor ya que la peque se irá enterando más pero no creo que de repente me vuelva Mariah Carey cantando villancicos a todas horas.

El 24 y 25 lo pasamos como cada año en casa de mis tíos. La nochebuena fue mas o menos, la niña hizo las delicias de todo el mundo haciendo de monete de feria y aguantando muchas horas despierta y sin siesta. Y Navidad, la pobre (y nosotros) ya no estaba para muchas fiestas y a pesar de que el ambiente seguía igual de festivo nuestra pequeña ya no aguantaba tanta excitación. A eso de las 17:00 cogimos el petate (y la ingente cantidad de regalos… de esto ya hablaremos) y pusimos rumbo a casa. Ella se echo la siesta tardía y nosotros descansamos de tanto despliegue emocional. Y aún queda la Nochevieja y el Año Nuevo en casa de los Abuelos… uf. 

Todos los años igual. Ya debería acostumbrarme pero no puedo. Sé que para ellos es bonito y disfrutan de la peque, pero para mi es una autentica tortura. Aparentar lo que no soy y encima controlar mi cara que tiene vida propia. Que estrés.

Ya sé que debería pensar en lo positivo y dejarme de chorradas pero entre que no tengo tiempo para nada, estoy tremendamente cansada y los virus rondan por casa atacándonos a los 3, la paciencia brilla por su ausencia y saltamos a la mínima. Vamos que no tengo el cuerpo para celebraciones.

En fin, pretendía hacer un post de “¡Feliz año nuevo! ¡Weee!” por aquello de terminar el año con otro talante, por hacer balance y al final me he puesto en modo petarda. Perdón.

En el post del año pasado te conté la “tradición” que tengo de pedir un deseo por cada campanada. Y la verdad es que siendo realista, no me ha ido nada mal. Mi niña nació sana y esta perfecta (bueno, ahora un poco pocha), nos hemos ido de viaje, a mi marido no le ha ido mal en el trabajo (a pesar de que la carga laboral le ha sido altísima) yo he decidido ponerme a estudiar y darle un nuevo rumbo a mi “carrera profesional”  😅 la salud en nuestras familias ha ido así, así. Mi parto fue una cesárea y… bueno, en líneas generales ha sido el año más duro de mi vida pero positivo. 
He sido capaz de criar a un bebé yo sola en muchos momentos, sin ningún sobresalto. Solo por eso merezco un aplauso. ¿No? 😂 

Sin alargarme mucho más, este año en las campanadas que anuncian que el año nuevo va a comenzar, mis deseos serán: 
Que mi niña siga creciendo tan bien como hasta ahora.
Quiero cambiar mi actitud con las personas que me rodean. Asumir las criticas constructivas y dejar pasar las que no construyan. Que todo fluya, que nada influya. 
Aprobar, por supuesto, las 5 asignaturas del Fp. 
Quiero ser fuerte y dejar de ser débil. 
Que siga todo como está (trabajo y salud) pero que vaya a mejor.

Este año solo pido estos 5. Por qué creo que tengo mucha suerte y que todo nos va muy bien. Creo que lo que más tengo que mejorar (si, es un propósito de año nuevo) es mi manera de afrontar la vida.
A pesar de que esta entrada es un poco plof, quiero quedarme con esta frase para repetírmela como un mantra este año que entra hoy:

“Que este año seamos lo suficientemente inteligentes, para ser felices” 

A todo@s, os deseo un año repleto de felicidad y que se os cumplan todos los deseos que le pidáis al 2017. 
¡Feliz año nuevo!

2 comentarios:

  1. espero que tus sueños, de verdad, se cumplan. Yo también he pedido unos deseos para este año. Que a mi marido lo cojan definitivamente donde está. Yo cambiar de trabajo, y cruzo los dedos porque puede cumplirse pronto. Que la niña siga creciendo sana y feliz como hasta ahora, que a mis padres les vaya bien en su empresa y que todos tengamos felicidad en nuestras vidas. Por supuesto, también he pedido que las personas tóxicas que me rodean desaparezcan, porque tengo un par... que madre mía y una llega a una edad que las tonterias, las justas :)
    MUAS!

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    Respuestas
    1. Buenos deseos. Ójala se te cumplan todos. Espero que pases una feliz noche de Reyes y mañana lo disfrutes más. Un abrazo!

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