lunes, 12 de septiembre de 2016

8 meses

cumplio mi niña el sábado.

Debido al parón veraniego (que necesitaba bastante más de lo que creía) y a las vacaciones en Cádiz que nos debíamos, las cuales están ya en el bonito stand de los recuerdos viajeros de mi memoria, no pude relatar los 7 meses de mi churumbelita. Me apetecía desconectar totalmente de internet, móviles... y apenas utilice el teléfono para ver el tiempo que nos depararía en Bárbate. Bastante malo por cierto... (Mucho levante). 

Allí, en la provincia del viento, con rachas de hasta 45 km/h, celebramos el séptimo mes de nuestra pequeña (y nuestro aniversario de casados, todo hay que decirlo)
Después del resurgimiento de los 6 meses (el verano le sienta muy bien,igual que a mi) los 7, los comenzó con ganas.
Le encanta la piscina. Es feliz en el agua. Si bien, al principio no chapoteaba y miraba a su alrededor con desconcierto por ver tanta agua... poco a poco y día a día, le ha pillado el gusto y se lo pasa genial. Y lo más importante, no le tiene nada de miedo. Su padre la mete debajo del agua y sale cual gimnasta de sincro, impasible, para seguir disfrutando de todos los juegos que le hacemos. Le gusta tanto, que de los nervios se pone a dar grititos de alegría y hacer la anguila: mientras la sujetamos por las axilas y damos vueltas, ella menea el culo y las piernas como si hiciera twerking con cara de felicidad, chupándose los dos puños a la vez.
Le gusta tanto (y a nosotros verla así) que hemos decidido apuntarla a matronatación, pero eso ya lo contaré.

En los 15 días que estuvimos en Cádiz, de la noche a la mañana, aprendió a sentarse y a aguantar mucho rato en esa posición, dándonos más libertad pero estando todo el tiempo pendientes de ella. Ha podido estar en su piscina tamaño XL, jugando con todos los cacharros que le echábamos en el agua. La sentábamos en la orilla del mar y jugaba con las olas, ha comido arena de playa a puñaos (como no) y tuvo un escape exprés en el que los segundos se convirtieron en horas, mientras recogíamos los dos mojones que soltó cual perrete en pipi can. Con el consiguiente ataque de risa que nos produjo la situación... Nos lo hemos pasado muy bien y a ella le ha venido fenomenal cambiar de aires. La hemos dado un tute que no veas. Y ella dentro de que es un bebé y respetando sus horas de comidas y siestas... (Lo cual nos costó entender los primeros días) ha estado feliz, sonriente y a cada tontería que le hacíamos se partía de risa.

Casi al final de las vacaciones descubrimos el porqué de sus llantos vespertinos... ¡Otro diente! El incisivo superior derecho le estaba rompiendo la encía y la pobre lo estaba sufriendo bastante. Quintándole el pañal, descubrimos que la cosa era seria por que tenía el culito bastante rojo. Menos mal que fui precavida y lleve unas muestras de Eryplast conmigo. Mano de santo. Al día siguiente ya tenía el culito mucho mejor.
Ello lo pasa mal hasta que el diente rompe la encía, luego es la misma bebé de siempre, risueña y observadora.
El contrapunto de este nuevo diente es... que los empezó a rechinar contra los de abajo. Yo lo llevo bien, pero su padre se pone histérico cuando oye el sonidito. Yo he decidido no tomar en cuenta este gesto porque si le doy más importancia o la digo que no lo haga,  lo hará más.
También ha aprendido a balbucear más silabas como "APA!" o "MA!" pero esta última solo cuando llora... ¡no es lista ni ná! Pero según ha ido pasando el tiempo hasta este día, ya dice “Mamá” con todas las letras y repetidas veces. A mí se me sigue cayendo la baba cada vez que lo dice. ¡Es tan cuqui! Mola un montón por que se esfuerza por decirlo metiendo para dentro los labios y pronunciando súper fuerte. Lo que digo… me derrito de amor.
En las vacaciones en Cádiz también descubrimos otro gesto nuevo que aún sigue haciendo... mira fijamente a cualquiera de los dos (a su padre se lo hace más) pone morritos y expulsa aire por la nariz. ¡Como un gato bufando! Al principio nos acojonamos bastante. De hecho la grave un video en el que sale mi voz cual gallina clueca diciéndole: “¿Por qué haces eso, hija?” Hice búsquedas en internet, por aquello de que si salía algo parecido, me tranquilizaría… pero solo me salían cosas de gatos, así que desistí y la deje vivir… Ha aprendido a toser de mentira cuando no la hacemos caso… yo la sigo el rollo, tosiendo más fuerte y así hasta que se cansa o yo termino con carraspera. Desde luego… esto de ser madre, es un trabajo arduo. Nunca pensé que haría tanto el payaso.

En lo que se refiere a dormir, cuando llegamos de las vacaciones, hicimos el cambio a su habitación. La verdad, es que yo no tenía pensado, exiliarla tan pronto de nuestro dormitorio, de hecho me veía hasta el año o más durmiendo con ella pero… surgió y así lo hicimos. La primera noche, durmió en la cuna de viaje y mantuvimos la cuna de madera, en nuestra habitación  por si acaso. Pues como si no tuviéramos bebé. Durmió como siempre (o mejor). Amaneció a las 9.30 de la mañana desde las 22:00 de la noche que la acostamos. No ha notado nada el cambio a su habitación. Siempre ha solido dormir bien sola, excepto algún día que ha estado más molesta por los dientes. Además, la tengo que echar al menos una hora antes de comer, porque si ya es difícil emprender esta tarea estando despierta y de buen humor… cuando no se ha echado la hora mañanera… no hay quien acerque la cuchara/alimento a la boca de mi pequeña ceporra. ¿Te acuerdas de esos videos de primera, en los que salían los niños chinos durmiéndose encima del plato de comida en la trona? Pues esa es mi hija si no duerme por la mañana… y luego también se duerme otro rato después de comer y jugar un rato. Tengo un bebé-marmota. Desde que la conozco hace 8 meses, he visto que necesita dormir, más que cualquier otra cosa. Así que, a dormir se ha dicho.

Estos han sido los dos mesecillos de mi pequeña. ¿Como ha ido el verano con vuestros pequeños? ¿Son de dormir bien? ¿Se asoma algun diente por ahi? ¿Tienen algun gesto que te resulte extraño? 


4 comentarios:

  1. aixx, que rápido pasa el tiempo!!! ocho meses ya!! y es que crecen tan, tan deprisa!!!!
    La mía ahora es una cotorra. No se la entiende nada (bueno yo sí, porque estoy con ella y al final de tanto pensar qué dice, caigo en la cuenta y nueva palabra que aprendo). Es divertido cuando ves cambios día a día.

    Saludos

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    1. Ains... ya te digo! Que penica me da. Ahora que estoy tan feliz y taaannn contenta de como la veo. Lo graciosa y despierta que se ha vuelto. Me tiene loca. Y me da por pensar que quiero que se pare el tiempo! Quiero disfrutar cada minuto con ella.
      A mi me pasa que me habla algun peque con esa lengua de trapo y me quedo con una cara de "¿que dice?"... luego viene la mamá traduciendome y pienso: espero entender lo que dice la mia! Seguro que si.
      Es precioso ver como crecen y como aprenden. Un abrazo!

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  2. Que grande ya Elisa!! Julia aun no tiene dientes. Sigue la linea de sus hermanos que fueron a los 9 meses más o menos. Que bien que duerma, yo aún no se que es dormir la noche entera, reclama su teta de madrugada. Crecen tan rápido. Un beso

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  3. Como se notan los genes! Estuve haciendo un estudio sobre el nacimiento de los dientes en mi familia y la del marido, los resultados son concluyentes en que en todos los casos fuimos precoces en este sentido. De hecho una de mis primas nacio con uno ya!!jajaja! Tu Julia no es muy dormilona? La verdad es que tengo suerte pero para comer... a cada uno nos toca una cosa!pero que felicidad verlos crecer!un abrazo

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