jueves, 23 de junio de 2016

Visita de control del prerimetro craneal

Después de un mes y medio de espera al fin hemos tenido la revisión de control de P.C. de la peque.
A pesar del susto que me lleve cuando supe de las posibles consecuencias de que la cabecita de mi peque no creciera debidamente, no he pensado demasiado en este tema. No sé si por que el día a día al final te anestesia o por que mi intuición me decía que no pasaba nada.
El día de la revisión y después de perderse todas las citas desde la baja paternal (por que en este país la conciliación familiar es una mierda utopía) al fin pudo acompañarnos a una consulta, el papá de la criatura, con todas las comodidades y ventajas que eso conlleva. Yo me apaño muy bien sola por que no me ha quedado mas remedio, pero valoro mucho que pueda venir a estas revisiones.
Lo malo es que tengo que andar con la fusta detrás de su oreja por que no me gusta llegar tarde a los sitios y aquí mi querido limón no es muy puntual que digamos… pero aun así, prefiero que me acompañe.
A las 5 y 12 ( y 2 minutos de retraso…) con un calor que te derrites, nos plantamos en la sala de espera, dos padres sudorosos y una bebé atenta a todo y sin dormir las horas de siesta necesarias para que su estado fuera medianamente aceptable.
Afortunadamente, como todo le era nuevo, mi pequeño gremlin seco, se comporto decentemente y no la lio parda.
Nos llamaron enseguida y esta vez nos atendió una enfermera jovencísima, pero que no era la misma que nos había atendido en las dos citas anteriores. En este centro de salud parece ser que hay mucha rotación (-_-) menos mal que la pediatra no me la cambian cada dos por tres. Imagínate estar contándole lo mismo cada vez que tienes una cita a una pediatra distinta. Viva la sanidad de este país. (Hoy estoy reivindicativa)
Que me lio. La joven enfermera, nos preguntó cual era el motivo de la consulta y le conté que teníamos revisión de control para medir el perímetro craneal de la peque. Le enseñé el librito de revisiones y ella comprobó lo que le estaba comentando, con unos ademanes un poco torpes.
Sin sacarla del carro y como la peque estaba tranquila le midió la cabeza ahí mismo. La pobre-joven-enfermera parecía nerviosa y no atinaba a ponerle correctamente el metro en la cabeza a mi enana, que sorprendentemente se quedaba quieta. 
Después de su primer intento y ver que le salía “menos cabeza” que la que tenía  hacia mes y medio dijo para si: “Esto no puede ser” y volvió a comprobar la medida que estaba apuntada en el cuaderno.
Yo miré a mi marido entre preocupada y sorprendida pero ninguno de los dos dijimos nada y dejamos hacer a la joven enfermera. Soy consciente de la tensión-presión que provocan unos padres nerviosos en esta situación. Así que hicimos un pacto silencioso y asistimos como espectadores visuales, sin intervenir.
La enfermera volvió a intentarlo y en el segundo intento el resultado fue diferente pero no concluyente y necesitó llamar a la pediatra para asegurarse de cual era el siguiente paso. Es decir, que le salió los mismos 40 cts. que tenía mi enana, en la visita anterior.
En medio minuto entro la pediatra y el ambiente cambio totalmente. Su porte decidido y agradable pero serio nos transmitió paz. Ya venía preparada con su propio metro y por tercera vez volvieron a medirle la cabeza a mi pequeña.
Mientras media el cráneo de mi peque, me miró y dijo: “Bueno, tu tienes la cabeza pequeña así que no me preocupa exceso la medida de la peque ” “A mi me sale 41 cm. Como tienes que venir en un mes para la revisión de los 6 meses volvemos a hacerle el seguimiento en esa cita”.
Y así, se resolvió el misterio de los metros cambiantes o de las cabezas enanas.
Antes de que la pediatra se marchara le pregunte sobre una mancha blanca que le encontró mi marido detrás de la rodilla en uno de los baños nocturnos. Muy amable (y técnica, todo hay que decirlo) me comentó que si le salían más de ese tipo y por todo el cuerpo, había que vigilarlo y volver a consulta, pero si solo era esa, se podía deber a una despigmentación de la piel.
Menos mal que iba con la cabeza receptiva (y con un marido atento) si no tengo que volver a preguntarle.
Pues nada, me quedo solo 10 mm más tranquila por que si le ha crecido la cabeza, pero solo 1 cm…
Hay que decir (que nunca lo digo) que mi pequeña ratoncita se porto estupendamente y se dejo hacer, a pesar de las numerosas comprobaciones que la tuvieron que realizar por no atinar a con el dichoso metro. ¡Bien por mi niña!
Y tú ¿te has topado con algun/a enfermer@ al que le temblaran las canillas? ¿Cómo actúas en esta situación?

8 comentarios:

  1. Hombre, yo creo que 1 cm está muy bien, ¿no?

    Con respecto al mundo enfermería... a mi me tocó una vez un enfermero novatillo que nada más entrar me dijo:

    - Ay, que no tenemos venas!!!

    Huelga decir que esa es la técnica que yo usaba en consulta para quitarle hierro al asunto si no encontraba la vena del gato histérico-hijo-de-Satanás que quería morderme ¬_¬. Y que siempre me he caracterizado por tener venas de esas que se ven a la legua y se puncionan de puta madre. En el embarazo directamente habia una enfermera que no me ponía compresor, con eso te digo todo.

    Pues tres banderillas me llevé. Ouch! Que ganas tuve de explicarle como se hacía y que tres morados!! Y al final también me pinchó el culo el tío bruto y me metió a lo bestia el nolotil con lo que se me hizo un quiste de lo más gracioso que me duró unos dos meses. Ahí si que le dije que esos líquidos no se meten de golpe.

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    1. Es mejor 1 cm que nada es verdad... ves como soy muy negativa!!!ainch!
      Yo también tengo venas buenorras, de esas que se ven a kilometros. Gracias a dios a mi no me a tocado un enfermero que no supiera pinchar... por que imaginate el cuadro!si me desmallo cada vez que me ponen una via!
      Que dolor!estoy sufriendo con lo que me cuentas. Dos meses con el trasero como el culo de un monete!ayyy! No me extraña que le contestaras. Claro que sabías lo que estaban haciendo, si me toca a mi un torturador de esos, por ignorancia no le hubiese contestado. Gracias a ti ahora si me pasa algo de esto ya se como actuar! Un besote!

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  2. hola!!!
    Bueno, 1cm está muy bien, mejor eso que nada, eso está claro. A mi me tocó una enfermera algo torpe en mi primer pinchazo de embarazo. En fin, me decía que mis venas estaban escondidas y que no se podían encontrar. Me metió el pinchazo y empezó a mover la aguja.

    Luego lo mucho que he tenido es la típica enfermera seca y borde que nos ha querido despachar muy rápido y como a estas las calo enseguida y odio que me echen sin más, es cuando me pongo a preguntar cosas y cosas, aunque las sepa, me da igual, yo pregunto y ella no tiene más remedio que contestar a una madre primeriza preocupada!! jajajaja

    Bueno, a ver qué te dicen en la próxima revisión.
    Saludos

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    1. Aaaagggg!Dios que grima. Uf!
      Como molas... jajaja! Sabemos que tienen mucho trabajo, pero para una madre su bebé es lo más importante y deberían ponerse en tu situación. Pero la empatía simpre brilla por su ausencia.
      Aunque la enfermera que nos atendió esta vez, parecía novatilla, luego le hice un par de preguntas que me contesto amablemente.
      A ver que me cuentan en la siguente visita! Abrazos!

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  3. Ays que se me ha borrao cuando lo tenia escrito. Nosotros estamos al contrario, Julia como nosotros tiene buen melón. Los profesionales sanitarios son tan importantes y sobretodo influyen mucho en nosotros. Ya verás como todo va genial

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    1. Es verdad, yo veia a la enfermera y no me daba confianza, sobretodo por que parecia insegura de lo que hacia y eso no es que de mucha seguridad a una madre primeriza... pero luego era maja, me respondio algunas dudas que tenia muy amablemente.
      Me alegro que Julia gaste un buen meloncete!!jajaja! Gracias guapa!

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  4. 1 cm en un mes está muy requetebien. Yo tampoco tengo la cabeza grandota (siempre me cuesta encontrar gafas y termino viendo las infantiles) y mi Marta también nació con la cabeza chiquitita, pero como el crecimiento era continuo y uniforme no le dieron importancia alguna. Ahora, casi 13 años después, gasta más talla que yo jejeje.
    Ánimo y que siga creciendo.

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    1. A mi me pasa igual co las gafas de sol... con lo que me encanta ua gafa de sol. Mi niña parece que también tendrá ese problema o no, quien sabe! Viendo el ejemplo de tu hija me quedo mas tranquila.
      Gracias por los animos!

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