lunes, 23 de mayo de 2016

Si hay algo que no soporto...

Es que me digan lo que tengo que hacer.

Me fui de casa a los 24 años y desde entonces las ordenes las recibo de mi misma si se da el caso. Tengo un sentido del deber muy desarrollado, ya bastante me exijo a mi misma… pero no aguanto que me digan lo que tengo que hacer o como actuar. Sobretodo personas con las que no tengo la suficiente confianza como para mandarles a cierto sitio llamado mierda.
Y eso mismo fue lo que me paso hace unas semanas en un bar del pueblo de mi marido. Era domingo y tocaba subir a ver a los abuelos (¡yupi!) Íbamos a por el pan a la panadería y había una cola del cholón. Como hacia frio, los abuelos propusieron llevarse a la peque a un bar y esperarnos allí tomando algo. Bueno, vale.
Cuando llegamos la peque estaba tan pancha y no extrañaba a nadie pero fue ver que nos sentábamos su padre y yo en la mesa para tomar algo y... ¡ay oma! Mi chiquitina comenzó a llorar… su abuelo que la tenía en brazos me la pasó para que la cogiera a ver si se calmaba. Pues no.
La peque no estaba por la labor. Era como si me hubiese castigado por dejarla sola y por sus santos bemoles no paraba de gritar como una loca y de moverse como una anguila. Nada de lo que estaba haciendo la calmaba con lo cual mis suegros se empezaron a poner de los nervios.
Miraban a su alrededor muertos de vergüenza o incomodidad por estar molestando al personal. Se empezaron a agobiar tanto que mi suegra no paraba de decirme “métela en el carro y la calmas dando un paseo fuera” yo la dije que no. Que la niña estaba bien conmigo. Era evidente que la jodia-porculo no estaba bien conmigo. (Ni con nadie) La peque estaba decidida a hacerme pagar el haberla abandonado momentáneamente por comprar una triste barra de pan.
El volumen de sus gritos aumentó a decibelios desorbitados. Que le vamos hacer tiene mal genio… total que la situación se puso más tensa que la cuerda del arco de Robin Hood. 
Más nerviosismo por parte de mi suegra que seguía insistiendo en lo mismo y que ella misma se llevaba a la niña a dar un paseo. Me controlé como pude para no contestarla de malas maneras y la volví a decir que no, que en el carro tampoco se iba a calmar y que prefería tenerla en brazos. 
A ver, estoy acostumbrada a que llore, si bien es cierto que no lo había hecho tan fuerte en un sitio publico. Hemos ido a muchos restaurantes con ella y nunca se había puesto así de bruta, pero ese día lo tenía cruzado y no se calmaba. Yo no pensé en ningún momento en la gente de al rededor. Para mi lo importante era calmar a mi niña y pasé totalmente de mirar si sus llantos molestaban al personal. Lo que me estaba sacando de quicio era la cabezonería de mi suegra por decirme lo que tenia que hacer. Entre la tontería de mi suegra y los gritos de la peque, lo raro es que no me pusiera yo misma a pegar cuatro voces.
Mi marido tuvo que decirle a mi suegra que no nos íbamos a ir y que se tranquilizase. Mi suegra siguió sin hacer caso y “amenazó” con marcharse del bar. Hizo el amago y luego volvió. Pero se podía haber ido por que me estaba poniendo de una mala leche… ¡uf! Ya le conteste medio mal diciéndole que no me iba a ir del bar y que si a alguien le estaba molestando que la niña llorase, que se marchara. Pues hasta que no nos fuimos de allí no se quedo contenta. 
Me bebí la cerveza como si estuviese en un concurso de beber todas las cervezas que puedas, metí a la niña en el carro y salí del bar echando humo.
En serio, no se como no la conteste alguna borderia. Bueno si que lo sé. Por que quiero mucho a mi marido y no quiero fastidiarle, peeeeroooo… ganas no me faltaron. 
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Así qué, respiré hondo, saque templanza para ponerme en modomadrequeenseñaasuhijo y le estuve dando la brasa todo el camino de vuelta a casa diciéndole que si ella se ponía nerviosa la niña lo notaba y lloraba más. También la dije que la niña iba con nosotros a todas partes y que si lloraba, pues lloraba. No vamos a dejar de hacer cosas o dejar de ir a sitios por que la niña monte el pollo. No se si le quedaría claro… algo me dice que actuará igual si vuelve a pasar.

¿Que he aprendido con esta experiencia? Que tengo más aguante del que creía y que no me preocupa en exceso que la peque llore en un sitio público. 
Si de algo malo se puede sacar algo bueno, con eso me quedo.  Y oye que ahora me he quedado más agusto que un arbusto.

Y tu ¿Has vivido alguna situación similar? ¿Llevas bien que te digan como has de actuar con tu hij@? 

14 comentarios:

  1. He vivido ya varias situaciones similares, además igual... la abuela diciendo "es que el niño lo que quiere es que le hablen"...y el niño berreando, que no, que el niño berrea y punto, porque quiere, le hables, lo pongas en lal hamaca que vibra ( como si tuviera pinchos, me mira como diciendo porque me pones aquíiii!!) se calma con todo 5 segundos y vuelta a berrear... pero igualmente me molesta que me den consejos o que me digan que es lo que tiene el niño cuando yo se perfectamente lo que tiene y que si berrea porque le sale del mismo... pues no veo donde está el problema... eso si, no se como no saltaste...o si, porque yo también me crié sola (desde los 11 años con mi hermano mayor los dos solos y a ratos con mi padre) y con mi hijo me estoy dando cuenta de la capacidad de aguante que tengo tan increible... como siempre, me ha encantado el post....Santa y bendita paciencia mery, jajajja. besitos

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    1. Yo tuve una infancia adolescencia durilla.También mucho tiempo con mi hermano solos y encima nunca nos llevamos bien...no salte por que mi marido esta en medio y no quiero que el sufra pero... hay veces que me gustaria decirle cuatro cosas. Y sentar las bases de lo que quiero con mi hija. Pero me da a mi que no va a funcionar...no sé no me gusta como se esta poniendo la cosa. Solo espero que se les pase la neura rara por que si no la cosa irá a peor y no quiero.
      Por lo menos me desahogo un poco... gracias por comentar!besos!!

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    2. Vaya algo mas que tenemos en común, yo si que me llevo muy bien con mi hermano, lo adoro, pero al tener una minusvalía no podría cuidar de mi hijo pero cuando los veo juntos, mas los quiero. Es lo mas bonito que tengo. Yo un dia de estos salto.... porque hay que tener un respetito y de todos es sabido hombre por dios! que un bebé llora...y punto, no tiene porqué tener un motivo, simplemente berrea porque se quiere desahogar o por un peo atravesado... y no veo porque se pone nerviosa y si es así ( cosa que sigo sin entender ya que se supone que tuvieron hijos..y no se como los han criado, mi no entender) que salga ella para afuera, aiiii, desahogate mi vida que para eso es tu blog, tu espacio y yo encantada!!!

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    3. Esta claro. Encima de que los pobres lo pasan mal como para estar poniendose tonto. En fin... aqui podemos desahoganos y quitarnos lastre como digo yo!un besote guapa!

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  2. Aixxx omá que mal. Pues no. No me gusta nada que me digan qué tengo que hacer con mi hija. Mi marido contesta a su madre y yo contesto a la mía.
    Mi madre es una persona nerviosa de por sí. Así que si la niña monta un pollo ella hace lo mismo que tu suegra. Estoy segura, porque nos lo hizo y mi respuesta fue, vete tu a dar una vuelta y te despejas y luego vuelves.
    en cuanto a mi suegra.... no lo hace muy a menudo. Pero hace poco estuvimos en su casa y nos dio la brasa con llevar a la peque a otro pediatra porque no le gustaba la pediatra que tiene. Y que el pediatra de mi sobrino (su nieto) pues es el mejor de toda Catalunya y que podíamos ir y que si no tenemos dinero que nos paga ella la consulta. Y que si la niña tiene algo y que nuestra pediatra no lo ha visto. Y que si el otro médico (como todo lo que rodea a su nieto) es perfecto (le estoy cogiendo una tirria al pobre niño... y todo por culpa de mi suegra). Tal fue el comentario, que mi marido que nunca habla le contestó y le dijo que no iríamos a ese super pediatra porque nuestra hija está perfecta y que si no le gusta, pues no volvemos. Tal que así le dijo, y su marido la miró y le contestó, que tal si dejas el tema ya que te estás volviendo cansina.
    Yo callada (y mira que no callo bajo el agua), por dentro me reía a carcajadas con esas contestaciones. Parece que desde entonces vuelve a ser esa mujer que no se mete en nada, pero que sigue en sus trece que su nieto y todo lo que le rodea es perfecto.
    En cuanto a mi madre... sigue igual que tu suegra, pero un par de contestaciones, un... no te preocupes que me la llevo y no la ves en toda la tarde para que te calmes y oye... mano de santo.
    En fin... paciencia infinita es lo que tendrían que darnos a las madres cuando nacen nuestros bebés.
    Saludos

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    1. Madre mia tu encima tienes que lidiar con dos!!!!! Como la mia ni existe eso que me quito. Pero hubiese sido igual que la tuya. Que si haz esto que si lo otro que dejala aqui... aiiiinnnsss!!!que paciencia señor!
      No entiendo la fijación de tu suegra con su nieto. Jope!es que Carlota no es su nieta también?? Por que hayan sido madres no tienen por que ser tan desagradables y marimandonas! A mi me duele de verdad por que mi suegra es un amor si no se hubiese trastornado tanto con la peque... espero que esto cambie. Un beso grande guapa!

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    2. Tengo que lidiar con dos y de ahí la paciencia, que a veces me marco!! jajajaja.
      Espero, con sinceridad, que tu suegra cambie y puedas estar más tranquila.
      Lo de mi suegra... no sé, hace lo mismo con sus hijos. Si la escucharas hablar de su hija, se le llena la boca con lo buena que es, lo buen partido que es, lo guapa que siempre ha sido, el pelazo que ha tenido y encima, va y se rejunta con un chico la mar de major y simpático podrido de pasta . Así que lo tiene todo.
      Supongo que el que yo no la pueda invitar a pasar todo el verano conmigo con los gastos pagados a mi casa de Ibiza (que no tengo) da a su favor y no al mío, como yerno y nuera.
      En cuanto a los hijos, lo que te digo, de su hija maravillas, de mi marido, tan hijo como la otra pues no. No tiene esas palabras.
      Eso sí, si hay que mover muebles, David, si hay que programar cosas, David. Si alguien le tiene que acompañar a comprar a cualquier grande superficie el fin de semana, no te preocupes, que a su hija no la llama, pero a nosotros sí, que ahí estamos dando el callo.
      Yo ya le dije una vez, yo no pienso hace el huevo en casa de tus padres. Y si no les gusta, que llamen a su amado yerno.
      Así que imaginate con los nietos. Pues es lo mismo. El niño el primero, el que ve siempre, el que solo quiere estar con ella. Mi hija, por suerte, niña de hombres, prefiere a mi suegro. Un trozo de pan.
      Saludos y muchos ánimos!

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    3. Me parece super mal que tu suegra os menosprecie de esa manera. Es injusto... y encima para lo que ella quiere si que os llama. Que sepas que me parece fenomenal que no hagas nada en su casa. Yo haria lo mismo. En fin por lo menos tu suegro se salva. Jejeje!

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  3. Menudo panorama!! A mi tampoco me agrada que nadie me diga lo que tengo que hacer con mis hijos! Y creo que todas hemos lidiado con situaciones como las que compartes.
    Santa paciencia que nos acompaña siempre!!!!

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    1. Imagino que a nadie le gusta que le esten diciendo como hacer con sus hijos... yo por lo menos no lo soporto y me tengo que aguantar. Pero bueno como digo, me saco la espinita contandolo y hablandolo con vosotras... que pacienciaaaa hay que tener!

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  4. Ayssss las suegras nunca tuvieron hijoss. La mia a veces pienso que se los dieron pubertosos. Claro que no pasa nada porque lloren. Todos hemos sido pequeños y a quien le moleste que se aguante. En fin que nos volvemos zen y es lo mejor. Namaste amiga jiji

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  5. Jajaja!! Mi marido a lo del aguante le llama madurez ¡JA!
    Yo le llamo respeto... pero bueno. En fín! Es lo que hay. Namaste! Jajaja!

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  6. Te cuento una situación similar... pero con mi madre. Salvando las distancias, ir al supermercado con mi madre es el estrés. Yo con la niña en el fular, cual T-rex, tratando de abrir una bolsa, meter las cosas y pagar. Mi madre apremiando, quitandome las cosas y metiéndolas de cualquier manera en la bolsa porque 'date prisa, que hay cola!'. Conclusión, aparte de ponerme negra, siempre me acabo dejando algo olvidado, o me tira algo al suelo... Lo odio! Y es porque siento que algo muy simple (hacer la compra/estar con mi bebe) se me escapa de las manos.

    Un abrazo!

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    1. Que agobio! Joer...a mi esas cosas me ponen enferma. Y como digo no salto por que no es mi madre pero si lo fuera cuatro cosas le decia.
      Mucho ánimo! Y paciencia... :)

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