jueves, 10 de marzo de 2016

2 Meses

Han pasado ya, desde que la peque llegara a nuestras vidas y revolucionara todo nuestro mundo.

Día a día vamos mejorando, ella creciendo felizmente y yo... aprendiendo a ser madre a base de leches e intentando pasar de todas las ideas preconcebidas que tenía antes de serlo.
Mi cambio de mentalidad está basado en dejarme llevar un poco por mi instinto y aplicar la lógica. Es difícil ¿eh? Cuando tenías pensado que ciertas cosas las harías de una manera cambiar de pensamiento es complicado, pero bueno, poco a poco empiezo a sentirme cómoda en mi nuevo rol de mamá primeriza y esto se traduce en más seguridad en mi misma.
A ver, tengo que ser sincera, hay veces que me desespero, a veces no puedo dormir por el estado de ansiedad en el que me encuentro, hay momentos en los que parece que voy a estallar, pero vamos que ni punto de comparación con el primer mes. Con lo cual vamos progresando adecuadamente.
Soy muy exigente, hay que seguir mejorando en muchos aspectos pero creo (y ansío) que pronto recogeré frutos en forma de descanso por las noches y más sonrisas por el día.

En mi caso aprender a ser madre se basa en la práctica ensayo-error. Si algo no funciona pasamos a la siguiente y así hasta que damos con la solución al problema. Lo que pasa que los problemas se solapan y claro una acaba hasta la coronilla... pero bueno, nadie dijo que fuera fácil.

La peque es buena. En serio, se porta muy bien, nos da tiempo para hacer cosas en casa y también podemos salir con ella a casi cualquier parte. Un sábado nos fuimos a comer a un Indio y después a pasear por la Gran Vía que es uno de las cosas que más me gustan en esta vida. No había niña. Disfrutamos de la comida y del paseo como una familia y en ese momento me sentí GENIAL. Llegar a ese estado ha sido complicadísimo para mí. Muy muy duro, porque no conseguía relajarme y ese finde fue como abrir una ventana y dejar que entrase el aire…
Se trata de cambiar hábitos: en vez de salir a cenar, salimos a comer. En vez de acostarme a las mil, me acuesto como tarde a las 22:30 y aprovechamos más el día... ha sido duro porque al no tener ninguna responsabilidad, más que ir a trabajar, (cuando trabajaba) los horarios me los marcaba yo y ahora me los marca la pequeñaja. Pero cuando me he adaptado todo ha sido mucho más fácil.

En lo que respecta al sueño, la peque va aguantando 3, 4 y a veces, hasta 5 horas seguidas. Por la noche suele dormir bien. La enfermera me dijo que una vez  la peque, superase los 4 kg ya no hacía falta despertarla para comer. Nunca tuvimos que despertarla, ella sabe perfectamente cuando tiene hambre y lo hace saber  de una manera muy poco sutil… ¬_¬
Eso sí, la primera toma de la madrugada me cuesta dormirla horrores. Por lo que sea se pone más nerviosa de lo normal, llora más, traga más aire y luego le cuesta echar los gases... en esa toma tardo hora y media en descubrir si tiene más hambre (que a veces pasa) o poniéndola en posturas imposibles para que eructe o se pea... Yo me desvelo y tardo media hora más en dormirme y así toditas las noches. 

Las tomas... digamos que tiene una forma muy agradable de decir que tiene mucha hambre. Entiéndase la ironía. Mi dulce y querido bebé, cuando tiene hambre deja de ser tan comestible y comienza a retorcerse como si la picase una avispa. Retuerce su cabeza, pega patadas, agita los brazos... ¡y llora chillando que parece que no la hemos dado de comer en tres días! Ni siquiera adelantandome a ese estado  de ansiedad consigo que se tome el bibe con menos ansia... Con decirte que he desarrollado una capacidad increible de preparar los biberones en 2 minutos que ni el correcaminos huyendo del coyote. ¡Es una ansias! después le pongo el bibe y de lo atacada que está ni atina a meterse la tetina O_o cualquiera que la vea pensará que la matamos de hambre.
Esto me suele desquiciar bastante, porque el ansia provoca que se atragante a veces... y lo mejor de todo: paramos para descansar, quitar algún gas y cuando vuelvo a ponerle la tetina en la boca saca la lengua, arruga su carita y le entran unas arcadas... En ese momento pierdo la cabeza ¡¿Pero no tenía tanta hambre?! ¡¡¡Pfffff!!!
Por supuesto, no la obligo a tomárselo, una vez lo intenté y echó la mitad... he aprendido la lección. Pero claro, como toma de poco en poco me pide cada hora y media o dos horas. Algo que me tiene un pelín estresada... Entiendo que su estómaguito es pequeño pero es que hace un par de semanas se tomaba los bibes de 120 o 150 ml sin rechistar... esto me preocupa bastante ¿y sí tiene alguna alergia? ¿o intolerancia a la proteina de la vaca? 

Los gases han empeorado y eso que NUNCA dejo que llore. Intento que el bibe no se retrase porque es en ese momento de ansiedad, en el que la peque coge más gases pero aun así, la pobre lo pasa mal  (y yo también) La pediatra me recomendó unas infusiones instantáneas, Blevit Digest, que llevan manzanilla e hinojo y madre mía, ¡mano de santo! Le pongo una cucharada pequeña en la primera toma de la madrugada que es la más conflictiva y hemos notado una gran mejoría ¡idiota de mí! Eran gases, todo el tiempo… Pero claro, ¡los bebes no vienen con manual de instrucciones! Ahora ando preocupada porque la susodicha infusión lleva 95 g de azucares y me da miedo estar creándole futuras caries a la peque, con lo cual voy a ir retirando la infusión paulatinamente, a ver si no hace falta tener que echarla en la leche.
El peso de momento no me está preocupando en exceso. La peso cada semana y va cogiendo bien. ¡Ya casi llega a los 5 kg! Me digo a mi misma para autoconvencerme que si estuviera enferma perdería peso y no ganaría ¿no? Uf...

Cada vez está más despierta. Es un bebé muy observador, todo lo mira aunque no dé muestras efusivas de interesarse por algo en concreto. Generalmente está tranquilita mirando todo lo que le rodea o durmiendo, menos cuando cambiamos algún hábito, como subir a ver a los abuelos o simplemente los fines de semana que esta su padre, (como entre semana casi ni lo ve...) ahí está algo más inquieta, pero aun así, sigue siendo un primorcete. La observo mucho para ver si hace cositas nuevas y hemos sacado algún gorjeo al que contesto como si me hubiese dicho lo más divertido del mundo, alguna media sonrisa… es un bebote serio, o quizá es pronto. No me quiero obsesionar, poco a poco y tiempo al tiempo, no quiero correr que luego echaré de menos esta etapa tan bonita.

¿Cómo ha ido el último mes? ¿Qué tal las noches? ¿Cómo se portan vuestros polluel@s? ¿Son seriotes o se parten con cualquier tontería? 

8 comentarios:

  1. aixxx, dos meses ya!!! como pasa el tiempo. La verdad es que un bebé te marque el horario fastidia, pero una vez te acostumbras, tiene sus cosas buenas :) :)
    Recuerdo cuando Carlota era así de pequeña. Si no tenía la teta en la boca no paraba quieta y es que siempre tenía que estar con mami. Los cambios no les gustan mucho y supongo que por eso cuando el fin de semana no haces lo mismo de siempre se siente algo extraña. Aún hoy le pasa a nuestra peque.
    Saludos

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    1. El tiempo pasa muy rapido si. Intento que los findes sean parecidos al resto de la semana pero es inevitable que haya algun cambio, asi que cuando llega el lunes aunque sigue un poco trastornada, parece que lo agradece. Gracias por tus comentarios de twitter, resulta que si pone esa cara de asquito es que ya no quiere más, no es problemas de tetina ni nada. El gesto de seguir teniendo hambre no es que tenga hambre, a no ser que si lo tenga... un beso!

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  2. Ay señor que Julia va detrás y em 9 días hace los dos meses. Me has traido un monton de recuerdos de cuando nació el mayor.todo el dia la teta en la boca mamara o no. Y eso me deseperaba y mucho. A veces era simplemente por tenerme cerca. Ahora la peque es igual pero yo estoy mas zen jejeje. Un beso

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  3. Claro la experiencia... bueno pues Elisa no es mucho de contacto fisico...es independiente. Cuando la cojo en brazos no le gusta mucho.Debe de ser el unico bebé a que no le gusta que le cojan en brazos... O_O un beso

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  4. Mi Habichuela se parece a tu peque! Es muy buena aunque lleva un par de tardes que los gases no la dejan tranquila U_U. Agobia un poco en ese momento pero vamos solventandolo. Por lo demás nosotros estamos muy contentos. La verdad es que lo esperaba más difícil y no, nos va saliendo sólo.

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    1. Madre mia!hay dias que anlas 4 de la mañana tengo que desplegar mis dotes de masajista y hasta hora y media después no consigo que le salgan los dichosos gases.eso si luegi cae como un cesto la jodia...y yo haciendo la lechuza!ainsss!!me alegra muchísimo que os este yendo fenomenal!disfruta mucho!un beso!

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  5. Vaya, parece que lo de los gases en algo que les pasa a todos o casi todos. Nosotros hemos conseguido mas o menos llevarlos a base de muuuucha paciencia, sacárselos, hacer paron a mitad de las tomas, y por las noches le ponemos un poco de hinojo al agua del biberón ( comprado en herbolario y un pellizco, dos o tres semillas nada mas) y milagro!, desde que un día lo llevamos a urgencias porque se pegó toda la noche llorando a grito pelado lo compramos y mano de santo, aún así hace ruiditos para empujar y soltar los pedetes de la digestion y la caquita pero no ha vuelto a llorar ni a gritar de dolor... poquito a poco hay que tener paciencia y esperar a que su sistema digestivo madure y a nosotras nos de un colapso orgánico jajajaj. Saluditos!!! ;)

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    1. Que bien que hayas solucionado el problema de los gases. La mia también hace los ruiditos de los que hablas, pero hemos mejorado a base de paciencia, masajes y mucho porteo. Ha pegado un cambio muy grande en un solo mes, estoy alucinada.
      Yo lo he pasado fatal durante sus dos primeros meses, pero he sobrevivido y ahora estoy feliz.
      Mucha suerte con tu pequeño y a seguir criandolo con salud! Un besazo!

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