lunes, 15 de febrero de 2016

Primer día en el hospital, después de dar a luz.

Después de estar en la REA, lo que yo creo que fueron 2 horas y media, maravillosamente bien, me subieron a la habitación y ahí nos quedamos mi churri, la peque y yo. ¡Ya éramos una familia! :,) No paramos de mirarla, de decirle lo preciosa que era, de lo feliz que nos había hecho... ¡Estábamos  en una nube!

Ya le habían pinchado la vitamina k y la vacuna de la hepatitis B. En el test de Apgar dio un 9 al minuto de nacer y a los 5 minutos un 10. ¡Estaba estupenda! Aunque quisieron mirarle el pecho, porque en esas dos horas y media, había emitido como un quejido, que no se le quitaba. No parecía preocupante y como la iban controlando, no le dimos mucha importancia…

Poco a poco empezaba a notar dolor en la zona de la herida, pero aquello no era nada comparado con lo que vendría después.

Mientras iba saliendo de la nube de narcóticos que me habían chutado en la REA, intentaba sin mucho éxito, que la peque se enganchase al pecho y fuera bebiendo el calostro. Tengo bastantes lagunas de esos momentos, la verdad y no me acuerdo de si se enganchó bien y pronto... Tampoco recuerdo si llegamos a dormir algo, estoy casi segura de que no. Mi marido no durmió nada, de eso doy fe, porque en la habitación hacia un frio morrocotudo (aunque yo no lo sentí mucho, la verdad) y el sillón-hamaca era de lo más incómodo.

Fueron pasando los minutos y el quejido no se le iba, yo lo achacaba a que se estaba habituando a su nueva situación, pero una enfermera entro en la habitación y dijo “¡Aquí hace frio! ¡A ver si es por eso que la niña no para de quejarse!” Yo la tuve todo el tiempo haciendo piel con piel… pero seguía igual, así que hicieron un invento: llenaron guantes con agua caliente y enrollados en una toalla se lo pusieron en la espalda mientras seguía en mi pecho.
Al final, sí que era eso, porque la niña dejo de lloriquear. ¡Menos mal!

Por la mañana y ya habiendo disfrutado de más tiempo solos, de lo que pensaba, Fer avisó a sus padres.
Oí a mi suegra, llorar de alegría al teléfono :) Fer le contaba cómo había sido todo y ella medio le regañaba por no haber avisado, pero él le recordó que habíamos quedado así. Estaba muy contenta y luego me contó que se pasó un rato dando vueltas en el pasillo sin saber que hacer... ¡Jajaja!

Después vinieron a verme a mí. Y ahí empezó el calvario de dolores... Vinieron dos ginecólogas, preguntaron que tal y directamente fueron a tocar donde no quería. Una de ellas me quitó el apósito en plan bestia, apretó con fuerza en la herida y yo chillé de dolor. Le dije que por favor parase, retorciéndome y llorando a mares. ¡Qué daño me había hecho! Me dijo que tenía que hacerlo para comprobar que todo iba bien. (¿Pero con esa fuerza?) Y le preguntó a mi marido si soportaba bien el dolor, (peeeerredona???) por que no era normal que estuviese en ese estado, todavía con la vía puesta, recibiendo calmantes. Mi marido, flipando bastante, le dijo que sí, que solía aguantarlo bien... con las mismas me dijeron que todo había ido bien en la operación, que vendrían más tarde, a ver si estaba mejor y se fueron.
Yo me quedé ahí, llorando como una magdalena... mi marido cambiando a la peque un pañal y yo sin poder ayudarle... Vamos, una caca de situación.

Acto seguido y sin haberme recuperado de la visita anterior, una enfermera, Eva se llamaba, me preguntó como estaba, le dije que muy dolorida (por culpa del manoseo anterior ¡malditas!) me miró la herida y me dijo que la tenía muy bien... ¬¬ Yo seguía fatal. Cuando me quitó el catéter de la orina estaba tan nerviosa, que contraje el asunto, como acto reflejo y sufrí más de lo normal... debió pensar que era una quejica, pero todo aquello, ¡dolía!
Le dije (entre lágrimas y con las hormonas a tope) que nunca me habían operado de nada y que nunca me había visto así de mal. Me dijo que cuando se terminase el Nolotil del gotero tenía que levantarme y ducharme. ¿EN SERIO? ¡Si solo habían pasado 10 horas desde la cesárea! Pensé que estaba de broma, pero al ver que ni se inmutaba por mi comentario, deduje que lo decía de verdad... ¡Mierda!

Ahí estaba, tumbada en la cama mirando a la niña, a mi marido y pensando como puñetas levantarme para ir al baño ¡Y ducharme!
Total, que después de mucho esfuerzo lo hice. Bajar de la cama fue un suplicio, doblarme, poner las piernas en el suelo y... ¡levantarse! Eche en falta la ayuda de las enfermeras para sobrellevar este trance, tenía entendido que te enseñaban a moverte y andar después de la operación, pero allí solo estaba yo y mi sentido del deber... porque yo soy muy obediente y me sentía hasta mal de seguir teniendo la vía puesta... tonta soy un rato.

Pues sí, me duché como pude. Encogida y maltrecha volví a la cama andando a paso de tortuga y allí me quedé hasta nuevo aviso.
Y digo que allí me quedé, porque si bajar de la cama era una odisea, subir era el mayor de los infiernos. Y luego tengo que oír que una cesárea no es tan mala. La gente no tiene ni p*** idea de lo que dice.

Por la tarde vinieron mis suegros y mi cuñada, se les caía la baba con la peque. Por lo menos, algo agradable en ese primer día de post parto odioso… el ver sus caras con la niña era impagable. :)
Volvió a venir la Ginecóloga y mi cara fue de auténtico pavor cuando la vi asomar por la puerta, pero me tranquilizo diciendo que no me iba a tocar, que seguiría toda la noche con calmantes por vía intravenosa y que veríamos la evolución al día siguiente.

Respiré aliviada. ¡Me había librado! (De momento...)

Mis suegros y mi cuñada se fueron y Fer y yo nos "acomodamos" para pasar otra noche en el hospital.

To be continued...

¿Cómo recuerdas tu primer día en el hospital después del nacimiento de tu churumbel? ¿Fue muy duro? ¿O lo llevaste bien?


10 comentarios:

  1. Ay! Y en breve me toca a mi! Lo de la ducha es necesario y obligatorio. En fin, podrías no ducharte pero si te tienes que mover más o menos a las 6h de la cesárea porque hay riesgo de trombos y embolismos. Así que, aunque duela... a moverse!

    Y lo de la herida, nos lo ha advertido la matrona. Que duele y que si, tiene que doler porque tienen que tocar bastante profundo. Es para comprobar como está la sutura por dentro.

    Por otro lado, veo que deben tener veterinarios en plantilla! Lo de los guantes con agua caliente es el pan nuestro de cada día en los quirófanos de las clínicas!!! xDDDDD.

    Espero que todo vaya ya viento en popa.

    Un abrazo :)

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    1. Si... si entiendo que tuvieran que hacer su trabajo, pero para mi gusto fueron bastante burras. Para los trombos me pincharon Heparina los dias que estuve alli...por eso no entiendo tanta prisa en levantarme, bueno si que lo entiendo, pero no con esas formas. Menos mal que ya pasó por que se me ponen los pelos de punta.
      ¡No sabía que el truco de los guantes se utilizase en clinicas veterinarias! :) :) y funcionó para la peque! Besotes !

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    2. Si hija si, lo de los guantes es maravilloso. Cutre? Si. Pero con las mantas eléctricas corres el riesgo de que se quemen, con las lámparas de infrarrojos si se mueven o les dan un golpe se les pueden caer encima (y se queman) y en cambio con los guantes... todo ventajas! Menos cuando se ponen mejor, juegan con ellos y los pinchan que entonces te la arman pero bueno.... es buena señal cuando pasa eso xDDDD.

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    3. No tenía ni idea :) Nunca te acostaras sin saber algo mas! :):):)

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  2. Madre mía! Mi parto fue una pesadilla, x eso creo q me dieron un poco de tregua en los días siguientes! Fue parto natural y cuando me metieron otra vez los dedos ahí.... Flipe! No se me escapó una patada de milagro! Son rutinas en el hospital Xo a nosotras nos dejan ojiplaticas!

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    1. La verdad es que eché de menos muchas cosas de la gente del hospital. Una de ellas fue la poca empatia que sentí hacia mi. No soy especial, lo sé era una mamá más y alli atienden a miles como a mi pero que menos que una palabra de ánimo. Estas en un momento muy delicado y con las hormonas revolucionadas y que menos que un pelím de amor en como dices las cosas. En fín es lo que hay.

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  3. ummm, yo recuerdo mi primer día super bien. si no fuera porque me pusieron el cateter dos veces, porque no podía ir al baño y eso de poner y sacar no lo llevé muy bien. La verdad es que con los calmantes poco noté ese día y me pasé el primer día recibiendo todas las visitas, pues para mi era la mejor opción. Así que por la mañana mis padres se marcharon, porque estuvieron durante el parto, en la sala de espera y luego se pasaron la madrugada con nosotros, hasta que tuvieron que marchar al trabajo. A media mañana llegó gente a vernos, después tranquilidad hasta mediodía. Las enfermeras, bueeeeeeno tengo que decir que lo único que me hicieron fue no enseñarme a ponerme la niña en el pecho y una de ellas me cogía la teta y me la pinzaba de mala manera con sus manazas. En fin, después a mediodía más visitas. Por la tarde llegaron más familiares a vernos y por último, un precioso ramo de flores del que era mi jefe entonces, aixx, que ilu me hizo recibirlo, la verdad.
    Y es que el primer día lo pasé entre calmantes y hormonas en una nube.
    ah!! la cesárea duele. Seguro, me operaron con 21 años de quistes en el ovario y no me abrieron entera si no que me hicieron dos cortes en la línea de la cesárea y lo pasé realmente mal. Aunque en el parto me llevé tantos puntos que al llegar a casa casi ni me movía.
    Saludos

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  4. Que bien que tu primer día de mami lo recuerdes asi de bueno. En mi caso el parto (con el miedo que tenia) no fue para tanto, pero el dia despues que horror!yo creo q se querian ahorrar los calmantes..:( ains! Pero ya pasó! Besos

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  5. Los hospitales y la empatia de los trabajadores. En esta última ocasión yo me he encontrado de todo. No estuve en la planta de maternidad y había trabajadores que te trataban muy bien y otr@s a los que tenías que pararles los pies.
    Si bien es cierto que los apretones en la barriga son horrorosos, necesarios para saber si el útero se ha contraído y si la cicatriz está bien, pero muy molestos. A mi la verdad es que siempre me avisaban, me decian te va a doler, aguanta un poquito, es sólo un momento.
    Y lo de levantarse pues depende del hospital, con el mediano me quitaron la sonda enseguida y me mandaron a la ducha como a ti (no me costó nada de trabajo), y esta última vez me la dejaron 24 horas y me pincharon heparina.
    Las cesáreas son molestas, no dejan de ser una operación y yo pues he tenido recuperaciones realmente buenas, y otras no tan buenas (como ésta, que aunque no mala, si más larga).
    Un besazo grande y que termines de recuperarte muy pronto.

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  6. Ves? Eso eché en falta(entre otras cosas que ya contaré en el siguiente post de los dias del hospital) que me avisaran que me iba a doler aunque ya lo supiera. Un poquito de ponerse en el lugar de la otra persona, no que entraran como un elefante en una cacharreria y ala! A lo bruto! Pero bueno... de eso me doy cuenta ahora por que alli era como si fuese normal y reflexionando ahora, no lo fue. Esa es mi percepcion ahora.
    Cada medico es un mundo. Te admiro por tus 3 embarazos y tus tres cesáreas, eres una mujer muy valiente. Un besote grande.

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