jueves, 17 de diciembre de 2015

Hecha polvo.

Photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/jesusdq/390286892/">JesusDQ</a> via <a href="http://foter.com/">Foter.com</a> / <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">CC BY-NC-SA</a>
A mis 34 semanas de gestación, ya voy notando los efectos del cansancio y la pesadez... ¿Ya era hora? Pensarás, mamá sufridora de síntomas desde el minuto uno.
No me he quejado mucho la verdad. El proceso de tener un ser creciendo en mi tripa ha sido más o menos aguantable.
Físicamente me he encontrado bastante bien, con mucha más energía de la que cabía esperar. Y sin esos síntomas asquerosos de las que casi todas las mujeres hablan.

Pero, (siempre hay un pero) creo que ha llegado el momento (esperado) de empezar a pasarlo peor.
La tripa ya no es tan guay. No me veo nada sexy (aunque estos temas realmente no me han preocupado excesivamente) la ropa no me convence, cuando me la pongo. Me veo extraña. La parte superior de mi cuerpo es delgada y la inferior... mejor cambiemos de tema.

Hasta ahora, han sido mis "neuras" el síntoma más acentuado del embarazo, ya sabes, ¿lo haré bien? ¿Tendré un buen parto? ¿La lactancia será buena? bla,bla,bla... pero por la parte física me sentía bastante bien. Como si siempre hubiese estado embarazada.
Esto, ya no es así. Los días se me hacen cuesta arriba. Planchar, limpiar, moverme con soltura y agilidad, ya no forman parte de mi habitual energía.

Cuando plancho, entre camisa y camisa, necesito un descanso. Limpiar, como me estoy moviendo, aguanto bien una media hora, pero luego voy renqueando, diciendo en voz alta (que no me oye nadie) "¡qué cansada estoy!" Hacer la cama, se ha convertido en mi peor pesadilla... Con lo perfeccionista que suelo ser en este menester, ahora la estiro un poco y lo doy por bueno. ¡Me canso enseguida! que agonía...

Así pasan las horas hasta que me siento en el sillón a ver la tele o trastear con la tablet. Tumbarse en el sillón, amiga mía, es otra odisea. Me ahogo si estoy boca arriba, la espalda me martillea de dolor si me incorporo, si me tumbo ligeramente ladeada hacia la derecha, me sube la comida por el estómago... Solo encuentro que la postura más cómoda sea hacia el lado izquierdo, si se le puede llamar comodidad a hincarte un cojín en el cuello para intentar ver un poco mejor la tele...

¡Las comidas! ¡Ay! Para comerme una maldita sopa, tengo que coger el plato y acercármelo a la boca. No puedo doblarme hacia delante, porque desde hace semanas tengo un dolor, debajo del pecho derecho, horroroso. Pregunté a mi matrona a que se debía, se llama neuralgia subcostal y me mando unos ejercicios para estirar, pero sigo igual... Lo estoy pasando regular con esto. La sensación es como un moretón permanente, donde empieza la curva de la barriga. El dolor se intensifica a medida que van pasando las horas... solo el roce con una camiseta y ya veo las estrellas. Y a veces, hasta pinchazos. ¡Yupi!

En natación no me llega el oxígeno a los pulmones cuando hago 3 míseros anchos. Cuando doy un paseo mi marido se ríe de mí diciendo que voy andando como Fraga en sus últimos años. Para que te hagas una idea, me balanceo de lado a lado, cual columpio en un parque, a cada paso que doy.

De ir al WC ni hablemos. La cosa se complica cada día... y lo estoy "sobrellevando" con semillas de lino y unos platacos de fibra, de esa que se queda hecha una plasta si no te la comes enseguida. La de los palitos de toda la vida. ¡Toda una delicatesen para el paladar!

¿Y las noches? Desde hace semanas que ya no duermo igual de bien que antes. Si
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hablamos en números, digamos que hay 4 o 5 noches que duermo fatal y otras 2 que caigo K.O. por el cansancio que arrastro de las 5 noches malas. No es que sufra insomnio, son los picores que padezco cuando después de un rato estoy arropada, los que me quitan las ganas de dormir. Me hecho mucha crema para hidratar la piel, pero ni con esas. Súper incomodo, porque si no me pica la pierna, es la espalda o la cabeza. Leí que es debido al flujo de la sangre y la hinchazón de la piel al estirarse. La acidez también está haciendo mella en mí. Pero esta viene y va de vez en cuando y sobretodo en las noches en las que más me cuesta conciliar el sueño. Vamos que cuando me toca una noche movidita es todo un festival de síntomas...
La congestión nasal ya la sufría antes de quedarme embarazada debido a mi rinitis (y la nariz defectuosa que tengo). Hubo una temporada que parecía haber desaparecido. Un espejismo. Ha vuelto. Y con fuerza.
¿Quién decía que no se quejaba? Ah sí, yo.Y aún me queda mes y medio... ¡Qué divertido!
Bueno, podría ser peor. No tengo ciática, no tengo que hacer reposo obligado, la niña bien... ¡y ya queda menos para la FFP!

Y tú ¿Cómo llevas la recta final del embarazo? ¿Viviste situaciones parecidas a las mías? Cuéntame, quéjate, ¡Desahógate!


10 comentarios:

  1. Aixxx, yo la recta final la recuerdo como un quiero y no puedo.
    Quiero dormir toda la noche del tirón, pero no puedo porque cada hora y media me levanto a mear.
    Quiero levantarme fresca como una lechuga e ir a dar un paseo. Pero no puedo porque tengo unas ojeras que me llegan de aquí a Lima y no puedo ir a pasear porque o estoy de reposo o es que mis piernas se han declarado en huelga
    Quiero ir a la cocina y ponerme a hacer uno de mis postres más ricos. Pero no puedo, porque pensar en agacharme para coger las cosas o estar de pie amasando se me quitan las ganas.
    Quiero... quiero... quiero... y así hasta casi el final del embarazo.

    Solo puedo decirte una cosa.. Paciencia. Y no pienses que cuando nazca tu peque todo será mejor. A veces sí, a veces no o a veces, simplemente es que hay un giro de 180 grados a lo que conocías y estás desubicada durante no sé cuanto tiempo.
    MUAS!

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    1. Eso mismo me pasa a mi, no lo has podido describir mejor.Llevo dos dias queriendo hacer muchas cosas y mi mente dice que si puedo pero mi cuerpo dice "basta!sientate!" Es frustrante por que soy piro nervio y canalizo la ansiedad haciendo estando entretenida... y cuando llegue ella se acabo lo que daba. Es dificil el cambio.
      Gracias por contarme que tal te fue. Un beso enorme!

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  2. A veces el último tramo se hace cansado y cuesta dormir, tienes ardores y como tu dices estas más cansada y es que quieras que no es como si llevaras una mochila delante.. Pero muchos ánimos que ya queda casi nada!! Besos

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    1. Muchas gracias! Si, no queda otra que paciencia... ya queda menos. :)

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  3. Lo que me queda... Yo estoy en la semana 27 y más o menos como tu. Me siento totalmente identificada con la comida: o me arrimo el plato o no como. En plan gordi total. ¡Ya nos queda menos! ¡Un abrazo!

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    1. Si, jajaja! Vaya show hay que montar para no mancharse una la barriga. Ayer, sin ir mas lejos, lamparón en el ombligo... desde luego, estos dias con tanta comida y cena, me voy a tener que comprar un babero de esos que son capa-chubasquero! Jajaja! Animo y fuerza! Muaaaack!

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  4. Esas últimas semanas fueron de moretones para mí... mi enano me pateaba tanto y tan duro que me quedaban moretones (agresivo el peque) además andaba con el vientre hecho una piedra, y se veía así, las personas me lo decían jejeje, no era una fiesta, pero lo recuerdo con cariño todo, hasta los dolores que vinieron despues, a lo 8 meses, que me impidieron caminar, no recuerdo ahora el nombre pero es cuando la cabeza del bebe se encaja, Dios cómo me dolía!!!
    Ánimo!! que ya falta poco, un abrazo!!

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    1. Ostras! O_o! Te hacia moretones? Que energía... la mia es bastante sutil, auque cuando se intenta estirar, me da con los pies en el costado derecho,pero es bastante buena. Y lo de no poder caminar, se lo he oido a muchas mujeres, a mi no me pasa de momento... seguramente como tú,recuerde estos meses con cariño 😊 un beso!

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  5. Jijiji. Pues un poco como yo. Creo que he pasado un embarazo bastante bueno pero a estas alturas, soy una croqueta. He vuelto a colonizar la barra de la cocina para comer en alto porque en el sofá, sinceramente, acabo con el pijama que parece que estoy empezando con el BLW en mis propias carnes!!! No me puedo doblar. En mi caso no es tanto dolor si no que el abdominal, simplemente no me funciona y si lo fuerzo, me duele.

    Sin embargo, de momento me da como risa. Yo si que me sigo viendo sexy. Torpe, si. Croquetoide, también. Pero sexy :p.

    Ya lo que no me hace gracia es la congestión pero bueno, aprovecho uno de mis miles de viajes al wc para sonarme la nariz a conciencia, echar un chorretón de sangre (ya que nos ponemos, nos ponemos a lo grande) y volver cual zombie a la cama.

    Ya te diré en tres semanas como me encuentro :p

    Un abrazo :)

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  6. Madre mia! Que fiesta de personas estamos hechas! Yo no es que me vea sexy, es que me veo amorfa total...pero bueno, es temporal. A ver como terminamos cuando expulsemos a los bebés!jajaja! Un abrazooo!!

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