miércoles, 14 de octubre de 2015

¡nos fuimos de puente!

Este puente del pilar lo hemos aprovechado para hacer una escapada rural.

Creemos que ya sera la última solitos a no ser que salga una oportunidad más antes de dar a luz.
¡Lo hemos pasado fenomenal! ¡y necesitabamos como nunca, estar solos, hablar, reirnos!

En un entorno estupendo conbinando ciudad con naturaleza.
Hemos tenido suerte por que no nos ha llovido a pesar de que todo apuntaba a que así seria y hemos podido disfrutar del aire puro y buenos paseos que en mi estado me han venido muy bien.
Aunque tengo que decir que la espalda se me va resintiendo cada día mas...

El sábado a las 9 a.m. salíamos hacia Zamora para disfrutar de nuestra escapada. 2 horitas de ruta en coche, después y medio lloviznando llegábamos a la ciudad Zamorana. Nos tomamos un café para entrar en calor y nos dispusimos a ver  la Catedral y su castillo en frente.Con unas buenas vistas de la ciudad.
Aquí aprovechamos para hacer algunas fotos,cosa que nos encanta. Os dejo una que me encanta, ya se nota la tripilla a simple vista y me hace mucha ilusión.




Seguimos caminando por Zamora disfrutando de sus calles,dando un buen paseo. Quería aprovechar a verlo todo antes de comer ya que después me encuentro muy cansada para poder seguir el ritmo de mi marido. El pobre, ¡con lo que le gusta andar y ver cosas! Ya no le puedo seguir igual y eso también me agobia por que por mi culpa no vemos todo lo que querría.

Después de comer pusimos rumbo a Miranda do Douro pueblo fronterizo de Portugal donde teníamos el alojamiento.
Seguían íbamos avanzando había mas vegetación y se veían unos pueblos muy chulos, con mucho encanto.
Llegamos a Cimo da quinta que era la casa rural que teníamos reservada y ahí si os digo que es totalmente recomendable. La encontramos por casualidad haciendo una  búsqueda de última hora por que no teníamos muy claro donde poder ir y aparte estaba todo reservado por el puente...
Total que la encontramos y como tenia buenas opiniones, allá que fuimos. Y no nos defraudo para nada.
La regenta una familia portuguesa y eran majísimos. Nos sentimos como en casa desde el primer momento.
Aparte el señor nos hablo de un mirador que quedaba cerca el cual veríamos a la mañana siguiente.

Esa noche cenamos en la casa rural (te lo prepara la mujer, como si fueses de su familia) un bacalao migao muy bueno aunque pesaba lo suyo en mi estomago comprimido... y mi marido una buena carne a la brasa que por las caras que ponía debía de estar mas que buena. ¡Y luego a dormir! Que el día había sido largo. Como digo a mi me pesó el bacalao... termine echando parte del mismo a eso de las 3 de la mañana... comí demasiado.

Al ida siguiente fuimos al mirador que nos había indicado el señor de la casa rural, João das Arribas (Juan de las arribas) y nos quedamos impresionadísimos. Aquello era una auténtica maravilla de la naturaleza. Un gran cañón en el río Duero de mas de 200 metros de altura... Alucinante. Valga decir que a mi me encantan ese tipo de sitios y disfruto mucho acercándome un poquito al borde. Alma de Kamicaze tenemos los dos.



Estuvimos un buen rato dando un paseo haciendo fotos, subiendo pendientes... es una zona de senderismo pero podéis acceder sin problema en coche por que hay un " parking " natural.



Tranquilamente y sin prisas nos fuimos a Miranda do douro para ver el pueblo y recorrer sus calles.
Es un pueblo precioso que tiene una catedral bonita ,una muralla impresionante , un castillo y zona comercial. Vamos que no le falta de nada.

Aprovechamos para hacer alguna compra para la peque ya que habian muchas tiendas de textil, ya sabeis que en Portugal se estila vender toallas y sabanas... pues en las tiendas había de eso y mas! Yo me volví loca con la de cositas tan monas que habían para mi niña.
Aun no tiene nada nuestro, la pobre y no pude evitar comprarle un par de baberos (con sorpresa, ya lo veréis!) Y a mi marido le encantaron estas botitas tan monas...


¡se me cae la baba cuando me imagino a la peque con ellas puestas!

Ya era la hora de comer y después el plato fuerte del finde. Habíamos contratado un crucero fluvial que recorre una pequeña parte del rió Duero.
Se trata de un barco con cristales en el techo y a los lados con una guia contándote las maravillas de ese lugar.

Es muy relajante y bonito. También aproveche para sentarme y descansar que a esas horas ya estaba que me mataba la espalda del dolor. Y la rodilla izquierda de bajar cuestas ¡estoy hecha una abuelita! Con lo que yo he sido...
Después del crucero que dura una hora y lo disfrutamos un montón, hacen una pequeña exibición con las aves que tienen en cautividad y que son típicas del cañón.

Salimos encantados.Totalmente recomendable y para los papas que tienen niños es genial. Habían muchas familias y es muy interactivo para los mas pequeños.
¡Tenéis que animaros a ir!

El día llegaba a su fin, decidimos cenar algo rápido en la habitación por que estábamos molidos. ¡caimos inconscientes!

El día siguiente ya era de transito para llegar a casa no muy tarde y evitarnos atascos. Visitamos Salamanca dando un paseo pero no nos entretuvimos por que ya habíamos estado.

Y después de comer ¡a casita! 

A sido un finde perfecto, nos lo hemos pasado muy bien y hemos cambiado de aires que falta nos hacia a los dos. Ya quedan pocos como este y los disfrutamos como nunca.

¿y vosotr@s que habéis hecho este puente? ¿habeis ido alguna parte? 


















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